5 tips para meditar

7 septiembre, 2021, 0 Comments

5 tips para meditar

Si sufres de estrés o ansiedad, es muy probable que alguien, ya sea una amistad o fuente de internet, te haya recomendado la meditación. Mucha gente aún presenta cierto escepticismo ante esta práctica y esto puede deberse a que lo han intentado sin resultado alguno. Hoy te compartimos 5 tips para meditar.

Y es que meditar no es fácil. Requiere de mucha disciplina sobre la mente, el cuerpo y nuestras emociones. Sin embargo, está comprobado que es muy beneficioso para nosotros y nuestra salud mental. Es por esto que te invitamos a intentar incluir un rato de meditación en tu día a día.

5 tips para meditar

¿En qué consiste meditar?

Se trata de entrenar la conciencia y adquirir un sentido de perspectiva saludable. No se trata de apagar tus pensamientos o sentimientos, estás aprendiendo a observarlos sin juzgar y eventualmente, también podrás comenzar a comprenderlos mejor.

Ten en cuenta que aprender a meditar es como aprender cualquier otra habilidad. Piensa que es como ejercitar un músculo que nunca antes había entrenado. Se necesita práctica constante para sentirte cómodo. 

Es importante que no te desanimes, no existe una «meditación perfecta», cada persona es diferente y por lo tanto también lo son las maneras de meditar.

El poder de la meditación surge al crear una rutina y convertirla en una práctica diaria. Si bien al principio puedes sentir que no está pasando nada, esta es una actividad milenaria, que ha cambiado la vida de muchas de personas. 

A continuación podrás ver el Trailer de una serie disponible en Netflix que ha cambiado la forma de ver la meditación:

Pero ¿para qué sirve realmente la meditación?

Algunos de los múltiples beneficios de la meditación que están comprobados son: 

  • Disminución del estrés (ayuda al equilibrio endocrino/ inmunológico).
  • Reducción de síntomas asociados a la depresión, trastornos de ansiedad y dolor crónico.
  • Mejora el insomnio.
  • Ayuda a mantener la atención.
  • Mejora la calidad de vida.
  • Mejora la neuroplasticidad cerebral.
  • Al mejorar la conexión entre los lóbulos temporal y parietal, se mejora la toma de perspectivas y se incrementa la compasión y la empatía.
  • Impacta positivamente en la memoria y mejora las estrategias de afrontamiento frente al estrés.

Por lo tanto, aunque la meditación puede no parecer unas vacaciones cuando tiene que practicarse todos los días, recuerda que mantener una rutina es clave para sentir estos efectos.

5 tips para meditar

A continuación te presentamos 5 tips base para meditar:

  • Empieza sin muchas expectativas 
  • Selecciona un momento específico y se constante
  • La respiración es clave
  • Reconoce tus emociones 
  • No dudes de tu propia capacidad 

1. Empieza a meditar sin muchas expectativas

La impaciencia y demasiadas expectativas son tus peores enemigas al momento de meditar. Antes de empezar debes eliminar cualquier tipo de idea que tengas sobre un estado específico o sensación que debas experimentar para “meditar bien”.

Expectativas así sólo te llevarán a la frustración, ya que alcanzar ciertos estados de tranquilidad o paz mental toman años de práctica.

Recuerda también, la meditación no es una solución rápida para resolver todos los problemas de la vida. Al igual que con cualquier otra forma de ejercicio, la meditación requiere esfuerzo y lleva tiempo cosechar los beneficios.

Trata de no entrar en cada meditación con expectativas de cómo te sentirás después, o de qué tanto mejorará tu humor. En cambio, cada vez que vayas a meditar tómalo como una oportunidad para conocer mejor tu propia mente.

No olvides: nadie nace sabiendo.

En la siguiente pequeña explicación podrás aprender a meditar como principiante. (Audio en inglés. Duración 1:37) 

2. Selecciona un momento para meditar y cúmplelo

Trata de hacer de la meditación un hábito. Programa un momento en el día en el que puedas desconectarte de todo y que esa sea tu hora de la meditación. No importa si no tienes muchos tiempo, con meditar 10 minutos es suficiente

Algunas personas combinan su momento de la meditación con algún otro hábito cotidiano, como escribir antes de dormir o tomar una taza de té en la mañana, la meditación puede darse de múltiples maneras y a diferentes niveles.

3. La respiración es clave

Respirar profundamente unas cuantas veces antes de comenzar la meditación puede ayudarte a entrar en un estado de relajación. Muchas veces, con el estrés del día a día, nos encontramos en un estado perpetúo de alerta o huida. Nuestros cuerpos se mantienen tensos, preparados para lidiar con dificultades a cualquier momento. 

La respiración controlada y tranquila estimula la relajación porque el cuerpo se siente seguro. Este es el mejor estado para comenzar tu meditación.

La Universidad de Harvard, con la colaboración de varios hospitales de Boston, informa que la meditación induce una serie de cambios bioquímicos y físicos en el cuerpo o “respuesta de relajación”, la cual contraresta ese estado de alerta que nos causa ansiedad.

4. Reconoce tus emociones

Es normal sentirse feliz después de meditar, pero también es normal sentirse un poco triste, experimentar confusión o recordar alguna memoria amarga.

Meditar nos ayuda a conocernos mejor y por lo tanto, puede que a veces encontremos dentro de nosotros cosas con las que no estamos muy felices.

Es importante aceptar estas emociones, memorias o ideas y darnos el espacio y el tiempo para analizarlas, además de trabajarlas, de manera que podamos crecer y dejarlas atrás.

La meditación también nos ayuda a reconocer nuestras emociones por lo que son, e identificar que muchos pensamientos y sentimientos son cosas fugaces que van o vienen y dependen mucho de nuestra perspectiva.

Esto nos ayuda a ver mejor los hechos de nuestra vida y obtener una visión un poco más objetiva y asertiva de todo lo que nos sucede.

Al meditar, intenta dejar atrás todo sentimiento de angustia, rabia o irritación. Puedes aprovechar para buscar su origen y trabajarlo, distanciándote de esas emociones.

Tómate un momento para celebrarte, alégrate por tus pequeños progresos y felicítate por enfocar ese momento en tu bienestar general.

En el siguiente video podrás observar una animación de Headspace, el cofundador, Andy Puddicombe, utiliza una metáfora tradicional de una piscina de agua tranquila para explicar cómo se puede realizar cada sesión de meditación y aprender cómo aceptar nuestra mente. (Video en inglés. Duración 1:06)

5. No dudes de tu propia capacidad para meditar

Es inevitable que al meditar nos surja la duda: ¿Lo estoy haciendo bien? ¿Estoy haciendo lo correcto? ¿Así es como funciona?

Son cuestionamientos válidos, pero si los alimentamos demasiado pueden terminar causandonos inseguridad y arruinando nuestra práctica de la meditación. Recuerda que estas dudas solo son pensamientos y estos tú los controlas. No dejes que te quiten paz, tú estás a cargo de tu meditación y lo que pasa por tu mente.

Siempre regresa tu atención a tu respiración, tratáte con paciencia y continúa.

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